Mi estrella brilla tanto que nadie ve mi
fragilidad. Soy como el hombre invisible: soy una presencia que se
siente pero no se ve. Cuando ven que no necesitas nada, que podes con
todo, dejan de verte. Soy una sombra, una brisa que pasa. Estas pensando
todo el día. Todos ven lo que doy, pero no lo que necesito. Todos ven
tus señales, tus destellos, tu brillo, pero pocos ven cuando te apagas.
Hasta el hombre invisible necesita esa mirada especial que lo haga
especial.

No hay comentarios:
Publicar un comentario